La Licenciatura en Químico Farmacobiólogo (QFB) exige vocación, disciplina y gusto por la química, afirmó el maestro Francisco Javier Arriaga García, egresado de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), quien señaló que su formación universitaria le ha permitido desarrollarse tanto en el ámbito hospitalario como en la docencia.
El profesionista recordó que eligió esta carrera por su afinidad con las ciencias de la salud, ya que dentro de la oferta académica disponible en ese momento en la Universidad, el programa de QFB era el que más se acercaba a sus intereses. Comentó que fue el primer químico farmacobiólogo en su familia y que posteriormente otros integrantes también siguieron el mismo camino profesional.
Arriaga García relató que durante su etapa como estudiante la exigencia académica era alta, especialmente en los últimos semestres, cuando las jornadas de clases se extendían desde temprano por la mañana hasta la noche, debido a las prácticas y actividades de laboratorio. No obstante, consideró que el esfuerzo valió la pena, ya que le permitió consolidar una formación sólida.
Entre las personas que influyeron en su desarrollo profesional destacó a la maestra en ciencias Tania Correa, quien lo motivó a especializarse en el área de Farmacia, lo que posteriormente lo llevó a cursar estudios de posgrado en Farmacoterapia.
A lo largo de su trayectoria ha trabajado en distintos hospitales de la capital potosina, donde se desempeñó como responsable de farmacovigilancia en el Hospital Central y encargado de farmacia en el hospital Star Médica, experiencia que, dijo, le permitió conocer la importancia del químico farmacobiólogo dentro del sistema de salud.
El egresado señaló que la carrera ofrece diversas áreas de desarrollo profesional, desde el trabajo clínico y hospitalario hasta la investigación, la docencia y la regulación sanitaria, campo que actualmente registra crecimiento en México, particularmente en temas relacionados con el uso seguro y efectivo de los medicamentos.
Finalmente, consideró que uno de los retos actuales es fortalecer el reconocimiento del químico farmacobiólogo dentro de los hospitales, ya que se trata de una figura clave en la atención médica, pero aún poco conocida por la población, por lo que destacó la necesidad de seguir impulsando su presencia en el sector salud.