La Selección Mexicana Sub-17 Femenil dio un paso histórico en el Mundial de la categoría al clasificar a las semifinales, luego de imponerse a Italia en una intensa tanda de penales. El duelo terminó 0-0 en tiempo reglamentario, pero las mexicanas demostraron temple y precisión desde los once pasos para sellar la victoria por marcador global de 6-5.
La gran protagonista del encuentro fue Valentina Murrieta, guardameta surgida de las fuerzas básicas del América, quien se vistió de heroína al detener tres penales —dos durante el encuentro y uno más en la definición—, manteniendo a México con vida en momentos clave. Su actuación fue fundamental para que el conjunto tricolor avanzara a la antesala de la final.
“Este triunfo es de todas. Luchamos hasta el último minuto y demostramos que México puede competir al más alto nivel”, declaró Murrieta al finalizar el partido, visiblemente emocionada por el resultado.
Durante el encuentro, el equipo dirigido por Miguel Gamero mostró orden defensivo y fortaleza mental frente a una escuadra italiana que buscó el arco rival con insistencia. Incluso, un gol de Italia en los minutos finales fue anulado por el VAR debido a una posición adelantada, enviando el duelo directamente a la definición desde el punto penal.
En la tanda decisiva, las mexicanas fueron impecables. Citlalli Reyes, Berenice Ibarra, Mia Villalpando, Valeria Alvarado y Leila Ávila convirtieron sus disparos con autoridad, mientras que Murrieta contuvo el tiro decisivo que selló la clasificación.
Con este resultado, México regresa a una semifinal del Mundial Sub-17 Femenil después de siete años y enfrentará a Países Bajos, rival al que ya venció en la fase de grupos.
La escuadra nacional buscará continuar su camino hacia la final y consolidarse como una potencia en el futbol juvenil femenino, impulsando una nueva generación de jugadoras que representan el futuro del balompié mexicano.